por Nicolás Kuschinski

 

Escribo únicamente con texto (sin diagramas). Si alguien quiere darse a la tarea de poner diagramas a estas explicaciones tiene mi permiso.

 

Hay una cierta humildad inherente en que un 1d escriba acerca de estos temas. Realmente se siente como si yo no tuviera derecho de enfrentarme a los consejos establecidos, principalmente redactados por jugadores mucho más fuertes que yo. A pesar de esto, no sé de otro documento que diga esto, así que escribo porque alguien tenía que decirlo. Los conceptos que presento a continuación son bien entendidos por todos los jugadores de categoría “dan”, per por motivos inexplicables nunca se les dice a los principiantes. En lugar de esto se les repite el viejo refrán: “esquinas, luego orillas, luego centro” y otros tantos parecidos. Estos son útiles para iniciar, pero no son realmente verdad, y terminan creando malos hábitos que son difíciles de romper. Tal vez sentimos que darles estos refranes a los principiantes les hace más fácil la vida, pero en realidad los conceptos reales no son tan complejos, y a mí no me gusta “dar atole con el dedo”.

La verdad honesta: La parte más importante de un tablero de go depende de la posición que se está jugando. Esto dicho, en la mayoría de las posiciones reales, la región más importante es el centro (hagamos caso omiso de que todo este tiempo hemos estado pensando lo contrario.)

El control del centro del tablero será en gran número de ocasiones lo que decida el final del juego, pero lo que significa “control del centro” va muy en contra de lo que nos indica nuestra intuición:

En muchos juegos, como en ajedrez, por ejemplo, las palabras “control del centro” nos indican que hay muchas piezas haciendo montón en el centro. En el go, esto es, en gran medida, el contrario absoluto de lo que buscamos: hacer montones de fichas es una pésima idea (en cualquier parte: no solo el centro).

Otra posible indicación de nuestra intuición es que tener control de una región del tablero nos indica que necesariamente tendremos territorio ahí, pero es bastante raro que al final de una partida nos encontremos con territorio significativo en el centro, a pesar de que un jugador pudo haberlo controlado.

Entonces, si “control” no quiere decir “tener fichas ahí” ni “tener territorio ahí”, ¿Qué quiere decir?

En Go, cuando dos paredes de color contrario se pegan una a la otra, cada una ejerce influencia en dirección opuesta a la pared del otro color. Una de estas paredes “mirará” hacia las orillas (paradójicamente, esta se llama la pared “interior”) y la otra hacia el centro (paradójicamente “exterior”). Cuando se dice que el control del centro es importante, lo que se está diciendo es que en la mayoría de los casos, la pared exterior será mejor que la interior. La razón de esto es sorprendentemente fácil de entender:

Principio 1: El valor de la influencia es directamente proporcional a la cantidad de espacio que afecta.

Corolario: La pared interior ejerce influencia en el espacio hasta la orilla. La pared exterior ejerce influencia en todo el resto del tablero.

 

Así que siempre es mejor la pared exterior? No: no siempre. Hay dos factores importantes que afectan el valor relativo de ambas paredes:

1: La distancia de la orilla. Básicamente, mientras más se aleja de la orilla, habrá mayor espacio entre la pared interior y la orilla (por ende mayor valor) y también habrá menor espacio entre la pared exterior y la orilla opuesta (menor valor).

2: La presencia (o ausencia) de grupos del color opuesto en el lado contrario del tablero, así como su fuerza relativa porque:

Principio 2: El valor de la influencia de blanco en una región será inversamente proporcional al valor de la influencia negra en la misma región.

Corolario: Si hay grupos fuertes frente a la pared, la pared carecerá de valor. Igualmente si hay espacio vacío, la pared será buena.

Así mismo, Si hay grupos débiles, entonces la pared será verdaderamente excelente. Esto se debe a:

Principio 3: La influencia solo la ejercen grupos fuertes. Los grupos débiles no ejercen influencia alguna: De hecho, son un severo problema y se pueden tratar como si fuesen influencia negativa.

Ahora empezamos a ver un poco mejor la situación. Verificar cual de las dos paredes es mejor tendrá que ver con la situación en TODO EL TABLERO. Sin embargo, podría parecer que aun así es muy raro que una pared interior pueda compensar la abrumadora influencia de una exterior. En gran medida, esto es verdad, pero debe haber alguna razón por la cual nos enseñaron a valorar el territorio en las esquinas y los lados. Finalmente, en su defensa, viene el:

Principio 4: La seguridad de la influencia (o sea, la dificultad de reducirla) será: A) inversamente proporcional al espacio sobre el cual se ejerce  y B) directamente proporcional a la fuerza de los grupos que la ejercen.

 

Corolario: Asumiendo que las dos paredes son de igual fuerza, la influencia de la pared interior será más segura que la influencia de la pared exterior.

 

Por ende, es frecuente que las esquinas y los lados sean más seguros que el centro. Sin embargo, nótese que esto trata únicamente del TAMAÑO del área y de la FUERZA de los grupos involucrados.

Corolario 2: Quieres un gran moyo? Necesitas grupos fuertes! Construir un moyo grande con grupos débiles es una receta para el fracaso.

Corolario 3: El converso también es verdad. Si tenemos grupos fuertes, habrá que construir moyos grandes, para no desperdiciar nuestra fuerza. Guo Juan (5 dan profesional, una de las maestras de go más reconocidas mundialmente) una vez comparó el desperdicio de una pared a traer todo el equipo y material para hacer un rascacielos solo para hacer una choza.

 

Conclusión: Hay un equilibrio entre el valor de la influencia y su seguridad. En mayor espacio habrá mayor valor y menor seguridad. Sin embargo, este déficit de seguridad se puede compensar con fuerza.

Conclusión 2: La palabra “control” no nos indica ni la presencia de fichas en la región misma, ni la presencia de territorio, si no la habilidad de tomar las riendas y decidir el curso del juego en la región. Esto frecuentemente tiene que ver con cosas que suceden en lugares relativamente distantes.