El juego

Palabra proveniente de I-Go (), término japonés traducido como juego de rodear. Conocido en China como Weiqi (), es un juego de estrategia que se desarrolla en un tablero con una cuadrícula de 19x19 líneas, en donde los jugadores colocan por turnos de manera alternada una piedra o ficha de su color-blanco o negro- en uno de los vértices o intersecciones vacías de la cuadrícula.

En el siguiente diagrama se ven las primeras 14 jugadas de una partida.

 

 

La regla

Prácticamente la única regla del juego es que si una piedra o un grupo de piedras del mismo color son rodeadas por piedras del contrincante, entonces la piedra o el grupo rodeado serán retirados del tablero y se les considerará como capturas.

En el Diagrama 1 la piedra negra corre peligro, ya que está a punto de ser totalmente rodeada por blanco.

Si es el turno de blanco, blanco captura la piedra negra jugando como en Dia. 2

Si fuera el turno de negro, entonces negro puede ponerse a salvo su piedra jugando como en Dia. 3

Si posteriormente, blanco quisiera capturar el grupo de 2 piedras negras de Dia. 3, blanco tendría que jugar hasta la posición en Dia. 4 para capturarlas.

 

 

 

 

 

 
 Diagrama 1    Diagrama 2
                    
 

 

 

 

 

 
 Diagrama 3   Diagrama 4 

 

 

El objetivo

El Go es el juego de rodear, los jugadores colocan las piedras con el propósito de construir estructuras que encierren porciones vacías del tablero a las que se les llamará territorio. Estas estructuras son como fronteras que delimitan el territorio.

La partida llegará a un punto en el que las fronteras queden completamente selladas y los territorios bien definidos, en este momento los jugadores proceden a contar cuanto territorio tiene cada uno y el que tenga la mayor cantidad será el ganador.

Los puntos del territorio son las intersecciones vacías dentro de las fronteras más las piedras rivales capturadas durante el juego.

Esta imagen es el final de una partida, aquí se visualiza cual es el territorio que cada jugador encierra. Al final del juego las piedras que quedan dentro de territorio del oponente, serán retiradas del tablero y también se les considerara como capturas. En esta partida el ganador fue negro por 7 puntos de diferencia.

 

Historia del Go

Este juego data de hace aproximadamente hace 4000 años y su origen se encuentra en la Antigua China. A ciencia cierta no se sabe como surgió pero algunas leyendas cuentan que El emperador Wu lo creo para educar a su incapacitado hijo o que los  oráculos lo utilizaban como un mapa celestial.

Lo que es cierto es que ya para el año 450 a.C. ya se le reconocía en los círculos intelectuales e inclusive Confucio; el gran filósofo, hablaba de su práctica como un camino para el desarrollo de la virtud humana.

Fue tal el auge que alcanzó en China que se le considero como una de las cuatro grandes artes a dominar por un caballero ilustrado junto a la caligrafía (poesía), la pintura y la música.

Posteriormente fue que el juego se esparció hacia otras zonas de la región como fue Japón, Corea o Taiwan.

En Japón también jugó un papel importante dentro del rol social a tal punto que cuando se unificó el país en el período Edo, el emperador instauró 4 grandes escuelas de Go, cuyos máximos representantes competirían entre sí, para ocupar el puesto de Meijin Godokoro o asesor personal de Go del emperador.

Posteriormente en el siglo XX se popularizó entre las clases populares con la aparición de la Asociación Japonesa de Go y el auspicio de torneos por parte del sector privado. También fue en este siglo en el que se empezó a conocer de manera más amplia en países de occidente empezando por E.U. y Europa. A finales del siglo pasado es cuando se consolida la escena de Go Internacional con la aparición de los primeros torneos mundiales de Go, encontrándose entre sus máximos exponentes jugadores de China, Corea del Sur, Japón y Taiwán.

 

  

La esencia

 

La práctica de este juego ha sido considerada un arte, una disciplina, un camino de vida y no solo como un juego. El carácter creativo del Go permite plasmar emociones y sentimientos con cada jugada que uno realiza. Es una manera de arquitectura donde uno construye su estructura, su universo. Pero también es una guerra, son dos bandos compitiendo por el mismo espacio y en ese proceso estarán dispuestos a actuar como auténticos generales en combate. Es un juego que combina la razón con la intuición, y su dominio implica entender a profundidad ciertos principios o valores fundamentales como la armonía, el balance entre la humildad y la ambición, entre la pasividad y la agresión, comprender la estética intrínseca del juego y sobre todas las cosas, es necesario un profundo control de las emociones para tomar la decisión mas serena y apropiada posible.

 

Es un juego de paciencia y de recorrido, donde cada turno uno trabaja para conseguir un objetivo. Una partida de Go es un largo camino y puede haber tropiezos y descalabros, así como puede haber aciertos y conquistas. De igual forma un solo paso en falso puede devenir en la ruina total ya que es un juego de perfección, de concentración y aguante.

 

Es un ir y venir, es una danza entre 2 elementos en disputa, que crean un balance y una armonía al irse posicionando sobre el tablero clamando conquista. Alcanzar altos niveles de juego implica entender y sentir el flujo natural de las piedras, requiere un amplio grado de abstracción y sensibilidad.

 

Comprender el Go de alguna manera devuelve a la raíz al jugador, a un punto donde sus ambiciones personales o sus miedos son desechados por un estado de relajación y profundo análisis. Una partida puede considerarse un tipo de meditación, donde la claridad mental en momentos de angustia o júbilo es determinante.

 

Al provenir de la Antigua China, esconde un profundo revestimiento cultural  e inclusive cosmogónico de la sociedad Oriental. Los principios de balance y armonía enlazados con la idea de perseverancia y lucha, hacen de los principios fundamentales del  Go un espejo de los pilares de las sociedades orientales. No por nada las sociedades del Este de Asia recibieron el nombre de tigres asiáticos por sus flamantes economías y que a pesar de las crisis, siguen manteniendo índices de desarrollo sorprendentes.